Escuchar y querer mejorar
Leyendo artículos me he topado con un Powerpoint sobre el modelo de fútbol base de la Real Sociedad, una de las mejores canteras de España que ha sacado grandes talentos como Mikel Arteta, Xabi Alonso, Xabi Prieto, Illarramendi, Íñigo Martínez...
Los técnicos de la Real Sociedad tienen en cuentan 4 dimensiones del futbolista: técnica, táctica, condicional y psicosocial. Es esta última la que más me ha llamado la atención, y es porque confirma alguna de las sospechas que yo he tenido con los jugadores que he trabajado. Un ítem imprescindible para ellos y que observan detenidamente es la actitud del jugador ante las correcciones, su voluntad para aprender. Con esto se refiere a cuando les pides a los jugadores que hagan algo a lo que no están acostumbrados, o les corriges ciertos errores, si lo reciben de buena gana esos consejos o si, al contrario, lo consideran prácticamente como un ataque hacia su persona.
Es aquí donde normalmente están las "estrellitas" del fútbol base. Me da pena porque al final no es culpa de estos jugadores, que al fin y al cabo son niños de 8 a 16 años prácticamente. Si nos pusiéramos a pensar donde estábamos nosotros con 12 años nos daríamos cuenta de que a fin de cuentas, por muy buenos que sean en el campo, siguen siendo niños inmaduros.A lo que iba, aquí aparecen muchos problemas del "entorno" del futbolista. Cualquiera que haya entrenado en cualquier equipo conoce estos casos, jugadores que destacan por encima del resto y que el padre( porque en esto es el padre mucho más frecuente que la madre) el que ya le dice lo que tiene que hacer y el que ya prácticamente ha hecho a su hijo balón de oro. Todo son elogios, es que el equipo no te acompaña(si pierde) y también si un partido está más flojo le echa la regañina a su hijo, como si hasta los mejores jugadores del mundo no tuvieran un día flojo. Bueno, pues cuando tienes 11 años, te llevan 3 años diciendo que eres el mejor de toda la provincia, que si el entrenador no sabe sacarte provecho, que vaya golazos que metes... es más difícil ser humilde y escuchar a los que te quieren corregir, porque para él ya es perfecto y no tiene la necesidad de cambiar. Es ahí donde los jugadores se estancan, no por casos condicionales, como un niño que es muy grande y luego ya no tiene esa ventaja tan grande, o por otras causas. Yo creo que, principalmente, el mayor problema que se les presenta es que se olvidan de que tienen que mejorar, que no han tocado techo, que con lo que saben hacer con 11 años no basta cuando tienes 13. Y estos jugadores se estancan, y encima se frustran porque ven que ya no son tan determinantes como antes y no saben por qué.
Por ello, hay que enseñarle al jugador a querer mejorar, a hacerlo ambicioso, que no se conforme con lo que es, sino que quiera más, a enseñarle que es necesario el crecimiento del futbolista y que el cambio es necesario. Y un jugador que no quiere mejorar, que no quiere hacer caso, que es autosuficiente,que piensa que sabe más que nadie no merece la pena, y, por muy determinante que sea , en un futuro muy próximo dejará de serlo y dará paso a aquello que si aprovechan la oportunidad y evolucionan.
