Pase de seguridad

04.02.2018

En conexión con el último artículo sobre la presión tras pérdida escribo este nuevo artículo sobre el pase de seguridad. Este es un concepto ofensivo que a mi me gusta aplicar sobre todo en tareas de presión. 

Cuando nuestro equipo realiza una presión agresiva en campo contrario, es normal considerar que va a estar en una disposición idónea para recuperar el balón, normalmente muy cerrados, pero en una disposición incorrecta para mantener la posesión, ya que lo más favorable para ello es estar dispuestos en amplitud, bien abiertos. Mi pensamiento en el fútbol es el de buscar dominar todos los encuentros, por lo que la presión en campo contrario es algo que me gusta aplicar en mis equipos. Si cuando recuperamos buscamos atacar rápidamente, es cierto que en ocasiones vamos a tener una ocasión de gol debido al lugar donde recuperamos, es más, la decisión correcta será avanzar ya que para eso presionamos tan arriba. Sin embargo, en otras ocasiones va a ser mucho más difícil atacar rápido, pienso principalmente en la presión tras pérdida.

Hay que enseñar a diferenciar entre un robo en campo contrario con el equipo contrario dispuesto para iniciar el juego, con todo el equipo abierto. Si en ese momento recuperamos, por ejemplo, en el inicio tras saque de puerta, es lógico pensar que nuestros delanteros van a tener muchos espacios para atacar y podemos iniciar una transición para anotar, en ese caso no sería necesario el pase de seguridad, es más, el pase de seguridad podría ser incluso una asistencia de gol.

El pase de seguridad es preferible aplicarlo cuando iniciamos una presión tras pérdida. Como ya comenté, esta presión se da cuando perdemos la posesión del balón, por lo que si nuestro juego le da importancia a la posesión del balón es lógico considerar que vamos a tener superioridad donde perdemos el balón, y será más factible recuperar ahí. Sin embargo, cuando recuperamos en esa situación, es más difícil avanzar ya que el otro equipo va a tener muchos jugadores dispuestos por detrás del balón, y será preferible iniciar de nuevo la jugada. Pienso por ejemplo en un ataque organizado que acaba con un despeje de un defensa que recibe el mediocentro contrario. Si recuperamos en esa situación, no vamos a poder a avanzar ya que el equipo contrario sigue dispuesto para defender, y no está desordenado, por tanto lo mejor será volver a iniciar, buscando un pase seguro hacia atrás. Este pase hacia atrás va a permitir también que los jugadores que iniciaron la presión se coloquen adecuadamente sobre el verde, permitiendo que se abran e iniciar de forma más adecuada.

Por tanto, cuando entrenamos, debemos indicar adecuadamente en qué momento se debe realizar el pase de seguridad según donde recuperemos, dar información a que nuestros jugadores en posiciones más retrasadas se abran para posibilitar este pase de seguridad y que nuestros jugadores más ofensivos y a los que se les exige presionar se abran tras dar este pase.

© 2017 José Ramón Cobo-Reyes López. Todos los derechos reservados.
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