Presión tras pérdida

25.01.2018

En este artículo voy a hablar sobre lo que para mí es lo más importante en mis equipos de fútbol, la actitud cuando pierden el balón. La actitud puede ser replegar o presionar tras pérdida. Yo siempre opto por esto último, seguramente por mi ansiedad de verme sin balón. Siempre me gusta acudir a la recuperación del balón lo más arriba posible. Los equipos que más me han gustado siempre se han caracterizado por esto, los equipos de Klopp, de Sampaoli, de Bielsa, el Bayer Leverksen de Schmidt, son equipos que se caracterizan por recuperar rápido y atacar rápido, y me gustaría que mis equipos tuvieran esas mismas características. Para hablar de la presión hay que tener en cuenta que existen diversas presiones tras pérdida.

La primera de ellas es la presión con marcaje al hombre. Ésta es la más simple, y consiste en que cuando se pierde el balón el jugador más cercano acude a presionar al poseedor del balón y los demás acuden a marcar a las líneas de pase más cercanas. Este tipo de presión es la que suelo emplear yo, es la más fácil de enseñar y permite recuperar el balón aunque den un pase correcto, ya que el resto de jugadores cercanos siguen cubiertos, aunque te quedas desprotegido si un atacante regatea a su par y en la recuperación estas en la misma situación, con todas tus líneas de pase cerradas, por lo que hay que tener muy interiorizado el movimiento de acordeón, cerrar cuando pierdes el balón y abrirse cuando lo recuperas.

El segundo tipo es el que se centra en el poseedor del balón. Es una presión más agresiva que consiste en rodear al poseedor del balón, yendo un jugador a presionar y los demás alrededor cortando líneas de pase para evitar que pueda dar el pase. La diferencia con la anterior es que en esta situación la presión se ejerce ante delante de los posibles receptores, y los defensores se sitúan alrededor del poseedor del balón. Esto hace que ante una recuperación el jugador si tenga muchos posibles poseedores para dar el primer pase, pero si superan la presión el contrario va a tener un contraataque bastante más claro.

El último tipo consiste en tapar líneas de pase y no al poseedor. Esto permite ganar tiempo para que el equipo repliegue. Este último tipo de presión tras pérdida es la que va ligada a un repliegue del equipo y a evitar que el contrario se despliegue rápidamente al contraataque, y no dirigida a la recuperación del balón lo más arriba posible. Lógicamente la desventaja de este tipo va a ser la poca eficacia en la recuperación del balón, y el punto fuerte va a ser que va a limitar los contraataques del contrario.

© 2017 José Ramón Cobo-Reyes López. Todos los derechos reservados.
Creado con Webnode
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar